El calvo del dibujo es paracaidista. Pretende dedicarse a la política y que su mujer haga lo mismo y le acompañe. A pesar de que parece tenerlo muy claro, todavía duda de todo. Moraleja.
"Que tanto el tiempo como el espacio son finitos en extensión, pero no tienen ningún límite o borde. ... no habría distinciones y las leyes de la ciencia se sostendrían por todas partes, incluyendo el principio del universo."
Seguro que Jesucristo, en la última cena, contó a los apóstoles algún chiste verde. En los momentos más duros el humor alivia más que la religión. Y eso Jesucristo lo sabía fijo. Pero fijo, fijo.
La tridimensionalidad del Universo es la prueba definitiva de que Dios no existe. Un ser perfecto y omnipotente se habría aventurado a crear un universo bidimensional. A ver si hay huevos.
Un día fui a ver un espectáculo de danza posmoderna. Los bailarines permanecieron de pie, inmóviles en su lugar, los tres cuartos de hora que duró la función. Me entretuvo bastante.
En el metro de Bilbao, un anciano no quiso sentarse en el asiento que amablemente le cedió una joven. Finalmente, el vigilante de seguridad logró reducirlo.
La Casa Blanca es un pleonasmo, tanto en su forma como en su contenido. Tres cuartas partes de lo mismo sucede con Casablanca, la ciudad de Marruecos. Sin embargo, Casablanca, la película de Michael Curtiz, es un oxímoron entre su forma y contenido.